Al entrar a la guardería, tu hijo convive de cerca con más niños y entra en contacto con virus que antes no encontraba con tanta frecuencia. Por eso pueden aparecer varios resfriados, uno después de otro. La frecuencia, por sí sola, no explica todo: también importa cómo se encuentra y cómo se recupera entre episodios.

¿Por qué parece que siempre está resfriado?

En la guardería los niños juegan juntos, comparten espacios y se llevan las manos o los juguetes a la boca. Esto facilita la transmisión de infecciones respiratorias. Además, la tos de un resfriado puede continuar después de que hayan mejorado los demás síntomas, y hacer que parezca que nunca terminó.

¿Cuándo conviene revisarlo en consulta?

Si te preocupa que las enfermedades sean muy seguidas, cuéntale a tu pediatra cómo han sido: qué síntomas presenta, cuánto duran y cómo se encuentra entre una y otra. Así puede valorar el patrón completo, en lugar de sacar conclusiones por el número de resfriados.

¿Qué podemos hacer en la guardería y en casa?

El lavado de manos, la limpieza de los objetos que los niños usan y mantener sus vacunas al día ayudan a reducir riesgos. Conviene que la guardería tenga reglas claras para cuidar a los niños que están enfermos.

¿Cuándo buscar atención urgente?

Busca atención sin demora si presenta dificultad para respirar, está muy decaído o no puede mantenerse hidratado. No atribuyas estos signos solamente a «otro resfriado de la guardería».

Para recordar: no se trata solo de contar cuántas veces se enferma, sino de observar cómo transcurre cada episodio y cómo se recupera.

Fuentes médicas revisadas

  • Kliegman RM y cols. Nelson Textbook of Pediatrics. 21.ª ed. Elsevier; 2020. Cap. 199, «Childcare and Communicable Diseases».
  • Kliegman RM y cols. Nelson Textbook of Pediatrics. 21.ª ed. Elsevier; 2020. Cap. 407, «The Common Cold».